Psicoterapia con Perspectiva de Género
"No se nace mujer: se llega a serlo." — Simone de Beauvoir
La perspectiva de género analiza cómo las construcciones sociales inciden en la forma en que actuamos y comprendemos la realidad. Es una herramienta valiosa que permite examinar cómo los roles de género influyen en las expectativas, la identidad, las relaciones de poder y la gestión emocional.
Gracias al Máster en Igualdad de Género de la Universidad de Málaga, incorporo esta mirada de forma efectiva en mi práctica clínica, ofreciendo un espacio donde entendemos el malestar en su contexto social y cultural.
¿Qué significa la Perspectiva de Género en terapia?
Mi abordaje integra esta dimensión en los tratamientos avanzados de Terapia Cognitivo-Conductual. Esto implica considerar los factores psicosociales que inciden de manera determinante en la salud psicológica y social, promoviendo un desarrollo óptimo de la persona.
El enfoque de género contempla las condiciones diferenciales que afectan a hombres y mujeres debido a los roles tradicionales. Se configura como un modelo de análisis fundamental para comprender comportamientos y dificultades que, de otro modo, podrían pasar inadvertidas. Esto nos permite diseñar herramientas más precisas, mejorando la calidad y eficacia del tratamiento.
¿Cómo la aplicamos en la práctica psicoterapéutica?
Autoestima y roles de género: Identificamos y desactivamos expectativas irreales sobre "lo que debería ser" un hombre o una mujer, propiciando un autoconcepto más sólido y realista.
Relaciones de pareja equitativas: Detectamos dinámicas de desigualdad para promover relaciones basadas en la cooperación, la justicia y una comunicación saludable.
Apoyo al colectivo LGTBIQ+: Proporcionamos estrategias para abordar la vulnerabilidad, las expectativas sociales opresivas y las inseguridades relacionadas con la identidad y expresión de género.
Personalización de la salud mental: Reconocemos que el género influye en cómo expresamos el sufrimiento, evitando visiones estereotipadas y ofreciendo una atención realmente personalizada.
Identificación de factores sociales: Comprendemos que muchas veces el malestar tiene raíces en el entorno. Este enfoque facilita soluciones que trascienden lo individual, integrando el contexto social en la sanación.